Como está la situación en Sri Lanka ahora?

 
La guerra civil destruyó aproximadamente el 40% de las viviendas en algunas áreas y dejo más de 300,000 personas sin hogar. Durante mucho tiempo esta gente estuvo en campamentos a los que la comunidad internacional no tuvo acceso. Hasta el día de hoy, 17,000 personas todavía viven en campamentos manejados por los militares, y más de 220,000 personas siguen siendo “desplazados internos informales” – viviendo en refugios temporales, con amigos, o sin hogar. Lo más preocupante es que aproximadamente 4,000 personas están detenidas “en centros de rehabilitación” sin ser acusadas y bajo sospecha de participación terrorista. La Cruz Roja no ha obtenido acceso a estos campamentos.
 
 
Mientras tanto el Gobierno sigue tomando medidas drásticas contra las libertades civiles y la libertad de los medios de comunicación. El Comité para la Protección de los Periodistas clasifica a Sri Lanka como el cuarto lugar más peligroso para trabajar en el mundo, y más de 34 trabajadores de medios han sido asesinados en los últimos seis años
 
El hecho más peligroso es que no hubo ninguna investigación efectiva después de la guerra civil, y esto significa que la "cultura de la impunidad" se ha afianzado. Soldados, paramilitares, y corruptos de todos lados se han acostumbrado a salirse con la suya - y lo hacen. El Comité contra la Tortura de las Naciones Unidas encontró evidencia de tortura generalizada en todo Sri Lanka y las Naciones Unidas encontró evidencia de más de 5.000 casos de desapariciones sin resolver. La situación también está llevando a alegatos de abuso y acoso sexual generalizado y violencia de género
 
El gobierno de Sri Lanka estableció su propio proceso de rendición de cuentas, la Comisión de Lecciones Aprendidas y Reconciliación. Esta Comisión encontró que de hecho muchos civiles si habían sido asesinados y que las fuerzas del Gobierno tenían la culpa en muchos casos, pero se aseguró de absolver a los dirigentes de Sri Lanka de cualquier delito. Esto sacó a los culpables del apuro y avivó la cultura de impunidad. Su método fue gravemente criticado, y con razón, por Amnistía Internacional y un reporte de las Naciones Unidas.
 
El gobierno de Sri Lanka usa estas tácticas para crear un clima de miedo. La gente evita hablar por miedo a ser torturado o desaparecido. Bajo la manta de este silencio están convirtiendo a Sri Lanka en un Estado militar. Desde que la guerra civil se acabó, el presupuesto de defensa se ha incrementado un 23%, y los soldados se encargan de todo, desde manejar estadios de cricket hasta cultivar hortalizas. En el Norte de Sri Lanka ahora hay un soldado por cada tres civiles.
 
Pero no nos crean a nosotros, aquí hay varios ejemplos de lo que han dicho en Sri Lanka sobre la situación: